
El Burgos CF vence por 0-2 el derbi burgalés en un partido que parecía atascado hasta la entrada de Mario González. En menos de 20 min firmó un doblete para decantar el partido hacia el lado blanquinegro.
Se notaba que no era un encuentro cualquiera. Tanto futbolistas como afición lo sabían. Se preveía un partido tenso y cerrado, como así fue. El ambiente fue espectacular, a lo que los jugadores reaccionaron con máxima intensidad.
Los primeros compases de partido fueron de tanteo. Ninguno de los dos equipos se hacía con el dominio del balón. La igualdad era máxima y las ocasiones se repartían sin que ninguna llegase de forma clara. Mirandés y Burgos no querían arriesgar; por ello se cerraron atrás, anulando cualquier ataque. Con el paso de los minutos algún acercamiento se daba, pero muy tímido. David González y Lizancos lo intentaban desde fuera del área ante la negativa de progresar en los ataques por dentro, aunque sin mucho éxito. Las ocasiones del Mirandés también llegaban desde la frontal sin tomar peligro alguno. Así se llegó al final de una primera parte de la que poco más se pudo aprovechar.

Tras el paso por vestuarios, el conjunto blanquinegro salía con más iniciativa, haciéndose con el control del partido. Las ocasiones y acercamientos iban llegando de forma más constante, generando en el Mirandés una sensación de peligro. Tras 20 min de control blanquinegro, el conjunto local reaccionaba con acciones de mucho peligro. Ander Cantero tuvo que intervenir en más de una ocasión con paradas de mérito tras tiros en el área pequeña para frenar el arreón mirandés. Ramis, desde el banquillo, reaccionaba con cambios como los de Mollejo, Appin, Aitor Córdoba, Mario González o Fermín para intentar revolucionar el partido con su respectivo desborde, especialmente a través de Kevin y Víctor. Con las sustituciones, el equipo ganó profundidad y verticalidad.
Sin embargo, el equipo seguía sin progresar con claridad en sus acciones. Llegaban los minutos finales y parecía que el encuentro se atascaba y que no iba a haber goles, hasta que en el minuto 84 Mario González cazaba una prolongación de Morante en un córner botado por Fermín, anotando el primero y, con ello, la locura en la grada visitante.
Tras el gol, el Burgos se vino arriba y no dejó de asediar la portería defendida por Juan Palomares. Fruto de este subidón llegaba una internada en el área de Kevin Appin, que intentaba poner un centro pero que fue interceptado por la mano de un defensor del Mirandés, provocando un penalti en el min 92.
Mario González, que gozaba de plena confianza, fue el lanzador de la pena máxima, sentenciando el derbi y convirtiendo esta en el definitivo 0-2.
En definitiva, el Burgos CF da un golpe sobre la mesa con estos 3 puntos, situándose en la parte alta de la clasificación, a un punto de los tres líderes de la competición, entre ellos el Racing, rival que recibe la próxima semana el conjunto de Ramis en El Plantío.
Manuel Cavia (Redactor Xplora)